



En el predio del Parque Municipal, se llevó a cabo hace instantes el acto por la Revolución de Mayo, que contó con la presencia de autoridades políticas, fuerzas vivas, delegaciones escolares y público en general. El Himno Nacional fue interpretado por Eduardo Napolitano, con el acompañamiento de la Orquesta Escuela, brindando una versión vibrante y sentida de la canción que nos distingue como Nación ante el mundo. Seguidamente, la Orquesta compartió otra pieza de su repertorio, y luego dio paso a la Peña de la Escuela Agropecuaria, la cual se lució con el talento de sus integrantes y sus atractivas coreografías. Para finalizar la parte artística, se presentó la Compañía de Tango Municipal, con un espectáculo alusivo a esta fecha, que el público premió con sostenidos aplausos.

La docente Cecilia Francavila, a cargo del Nivel Inicial del JIRIMM N° 7, fue la única oradora del acto, y entre otros conceptos expresó: “Aquellos días de mayo no fueron tiempos fáciles. Hubo incertidumbre, diferencias, temores y desafíos. Pero por encima de todo hubo algo más fuerte: La convicción de que era posible construir una sociedad más justa, más libre y más humana”.

“Por eso, cada vez que evocamos la Revolución de Mayo, no hablamos solamente del pasado. Hablamos también del presente y del futuro. Porque la memoria no es quedarse detenido en lo que ocurrió; la memoria es un puente que nos permite comprender quiénes somos, valorar lo conquistado y asumir la responsabilidad de seguir construyendo una sociedad mejor”, añadió.


“Hoy necesitamos volver a poner en el centro aquellos valores que dieron origen a nuestra Nación: el respeto, la empatía, la solidaridad y la valentía. Valentía para escuchar al otro aun cuando piense diferente. Valentía para tender una mano en tiempos difícil. Valentía para educar, acompañar y sostener la esperanza incluso cuando el camino parece incierto”, subrayó Francavila.

“La escuela tiene allí un lugar fundamental, porque educar no es solamente transmitir conocimientos. Educar es enseñar a convivir, enseñar a mirar al otro con dignidad, enseñar que nadie puede crecer verdaderamente si no crecemos también como comunidad. Que el legado de mayo nos recuerde que nadie se salva solo, que una Patria se construye entre todos y que el bien común debe estar siempre por encima de los intereses personales. Que este 25 de Mayo nos encuentre unidos en la memoria, fortalecidos en los valores y comprometidos con el futuro. Que podamos transmitir a las nuevas generaciones no sólo el recuerdo de nuestra historia, sino también el ejemplo de unas sociedad que elige el respeto, la empatía y la solidaridad como caminos posibles”, enfatizó la docente en sus palabras alusivas.
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