
El recinto del Concejo Deliberante fue escenario, durante el fin de semana, de una interesante charla dedicada a uno de los capítulos más controvertidos de la historia argentina: el vínculo entre el General José de San Martín, las sociedades masónicas y las redes que acompañaron el proceso de emancipación americana.


La disertación estuvo a cargo del Coronel Carlos Frazante y dekDr. Enrique Ernesto Vitale, abogado, historiador, escritor e investigador especializado en la figura de San Martín y su relación con la masonería. Lo acompañó Pablo Lázaro, presidente de la Masonería Argentina.

El encuentro fue organizado por la Gran Logia Argentina y el Triángulo Unión de Lobos, cuyo referente es el Dr. Juan Cisneros, y contó con una importante presencia de público, que siguió atentamente la exposición.
Durante la charla, Vitale planteó una mirada que buscó ir más allá de la tradicional discusión acerca de si San Martín fue o no fue masón. El eje de su investigación, explicó, pasa fundamentalmente por revisar los documentos disponibles, las correspondencias, los testimonios y las distintas interpretaciones que los historiadores fueron construyendo a lo largo del tiempo.
DOCUMENTOS, CARTAS Y SÍMBOLOS
Uno de los aspectos centrales de la exposición estuvo relacionado con la existencia de documentación histórica vinculada con las logias que actuaron durante los siglos XVIII y XIX y su participación en el proceso emancipador americano.
Vitale hizo referencia a antiguos documentos, cartas y correspondencia en los que aparecen símbolos y códigos utilizados por integrantes de aquellas organizaciones para establecer comunicaciones y reconocer determinados vínculos.
Según la perspectiva desarrollada durante la exposición, San Martín fue iniciado masón en 1808 en la Logia Integridad de Cádiz, donde alcanzó el grado de Maestro Masón, un alto rango dentro de la institución secreta, y luego se afilió a la Logia Caballeros Racionales Nº 3 de la misma ciudad. Durante su estancia en Londres participó en la fundación de la Logia Caballeros Racionales Nº 7, en contacto con prominentes masones europeos, antes de viajar al Río de la Plata junto a otros hermanos masones como Alvear, Zapiola y Chilavert.
Parte de ese material fue publicado en su momento y posteriormente dejó de circular o quedó relegado dentro de las investigaciones históricas, situación que contribuyó a que buena parte de la sociedad desconozca su existencia.
La recuperación de esas fuentes, sostuvo, permite observar una dimensión diferente de la historia de la independencia y formular nuevas preguntas acerca de las relaciones políticas e intelectuales existentes entre los protagonistas de aquel proceso. Durante la charla, Vitale citó distintos documentos y testimonios que, desde su perspectiva, permiten reconstruir los vínculos del Libertador con sociedades secretas y con hombres que tuvieron una participación decisiva en los movimientos independentistas americanos.
En ese recorrido también apareció la figura de Francisco de Miranda, uno de los grandes precursores de la independencia hispanoamericana y protagonista de una extensa red de relaciones políticas e intelectuales que precedió a los procesos revolucionarios.
Otro de los nombres mencionados fue José Matías Zapiola, cuya trayectoria estuvo estrechamente relacionada con la política y la actividad militar de aquellos años.
En este punto, el expositor puso especial énfasis en una cuestión que consideró fundamental: no todas las logias tenían necesariamente los mismos objetivos ni desarrollaban idénticas actividades.
MASONERÍA Y POLÍTICA
Precisamente, una de las cuestiones más interesantes de la charla estuvo relacionada con la necesidad de diferenciar a la masonería como espacio de formación y desarrollo personal de aquellas organizaciones que tuvieron una marcada participación política.
Desde la mirada planteada por Vitale, determinadas logias vinculadas con los procesos independentistas americanos tuvieron entre sus principales objetivos contribuir a la emancipación de los territorios americanos y, posteriormente, colaborar en la construcción política de los nuevos Estados.
Aquellas estructuras permitían además establecer redes de confianza entre dirigentes, militares e intelectuales que compartían determinados ideales y objetivos, incluso cuando se encontraban separados por grandes distancias geográficas.
En tal sentido, la masonería fue presentada como una de las redes que contribuyeron a conectar a distintos protagonistas de un proceso histórico mucho más amplio y complejo que las fronteras de cada territorio.
UNA HISTORIA QUE INVITA A REVISAR CERTEZAS
Más allá de las conclusiones particulares de Vitale y de su pertenencia al ámbito masónico —un dato que también debe ser tenido en cuenta al analizar su perspectiva—, la charla dejó planteado un interrogante que excede la discusión acerca de la pertenencia de San Martín a una logia.
La cuestión de fondo, según se desprendió de la exposición, consiste en determinar qué papel desempeñaron las sociedades masónicas en el escenario político e independentista de comienzos del siglo XIX y hasta qué punto sus redes de relaciones contribuyeron al proceso de emancipación del Continente.
La propuesta fue, en definitiva, volver sobre una historia atravesada por sociedades secretas, vínculos personales, proyectos políticos y redes internacionales que, independientemente de las interpretaciones que puedan realizarse, forman parte de un período decisivo en la construcción de las nuevas naciones americanas.
A este respecto, podríamos afirmar que mayor interés de este tipo de investigaciones no radica tanto en cerrar definitivamente una discusión histórica, sino en volver a abrir preguntas sobre aquello que durante mucho tiempo pareció estar definitivamente explicado.
Lobos 24 Un nuevo concepto en información