
La reducción de frecuencias de la Línea 88 continúa generando preocupación entre los vecinos de Lobos, especialmente entre quienes utilizan diariamente el servicio para trasladarse hacia sus lugares de trabajo y estudio. En ese contexto, un grupo de vecinos convocados mantuvo ayer una reunión con la diputada provincial Ayelén Rasquetti, con el objetivo de analizar la situación y avanzar en la búsqueda de alternativas que permitan afrontar una problemática que consideran urgente.
El encuentro se produjo luego del reciente reacomodamiento de horarios acordado entre la empresa y el Municipio de Lobos. Si bien esa modificación permitió introducir algunos cambios en el esquema de prestación, los usuarios manifestaron que la solución continúa siendo insuficiente.
Uno de los principales reclamos está relacionado con la reducción de las frecuencias. De las doce que históricamente permitían a numerosos vecinos organizar sus jornadas laborales y educativas, actualmente el servicio quedó reducido a seis. La consecuencia directa es que muchos usuarios se ven obligados a recurrir a combis privadas u otros medios de transporte, con un costo adicional que impacta fuertemente en sus economías familiares.
Durante la reunión, los vecinos transmitieron a Rasquetti la preocupación existente por el futuro del servicio, teniendo en cuenta que la Línea 88 se encuentra bajo jurisdicción nacional y que el escenario aparece condicionado por la reducción de subsidios dispuesta por el Gobierno nacional.
Frente a esta situación, la legisladora bonaerense señaló que se encuentra trabajando junto a los vecinos en la búsqueda de alternativas que puedan articularse desde la Provincia de Buenos Aires y el área de Transporte.
Una de las posibilidades que comenzó a analizarse consiste en gestionar la prestación de un servicio a través de una línea de jurisdicción provincial que se encuentre habilitada para realizar recorridos interjurisdiccionales. La alternativa permitiría establecer una conexión entre los municipios de Monte, Lobos y Cañuelas y podría constituir una vía complementaria frente a las dificultades que atraviesa actualmente la Línea 88.
Sin embargo, se trata de una gestión que demandaría tiempo y coordinación. Para que la iniciativa pueda avanzar sería necesario reunir a los tres municipios involucrados, al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y a una empresa de transporte que reúna las condiciones necesarias y esté dispuesta a asumir el recorrido. También resultaría fundamental el compromiso de cada una de las partes para sostener una eventual solución.
Mientras tanto, los vecinos insistieron en la necesidad de encontrar una respuesta de carácter urgente. Para quienes dependen del transporte público, la reducción de frecuencias no representa simplemente un cambio en un cronograma: significa modificar rutinas laborales, horarios de estudio y, en muchos casos, asumir gastos que hasta ahora no estaban contemplados.
Las conversaciones continuarán durante los próximos días. El objetivo será avanzar en distintas alternativas que permitan garantizar la movilidad de los vecinos de Lobos y de las localidades vinculadas al recorrido, en un escenario que los propios usuarios califican como cada vez más preocupante.
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