
El Estudio Jurídico Lopez Carribero–Damonte manifiesta su profunda preocupación por la creciente cantidad de abogados que, de manera constante, exponen públicamente aspectos confidenciales de los procesos judiciales en las pantallas televisivas.
Frente a un periodismo cada vez más ávido de sensacionalismo, resulta frecuente observar a profesionales del Derecho que hablan a destajo sobre cuestiones que deberían permanecer amparadas por el secreto profesional. En numerosas ocasiones, incluso, se hacen públicas conversaciones mantenidas con los propios clientes, con detalles que permiten conocer el contenido de esas comunicaciones y aspectos centrales de las causas en trámite.
A esta situación se suma una práctica que genera especial preocupación: algunos abogados adelantan públicamente las estrategias que se proponen desarrollar ante los tribunales en los días siguientes. De este modo, los medios de comunicación llegan a conocer escritos, planteos y líneas argumentales antes incluso de que sean presentados formalmente ante el juez interviniente.
En este contexto, López Carribero, durante la segunda jornada organizada por la Escuela de Leyes del Conurbano, expresó su rechazo a estas nuevas prácticas que, según sostuvo, se han instalado en los canales de televisión prácticamente como una costumbre.
Desde el Estudio Jurídico López Carribero–Damonte se puso especial énfasis en la necesidad de preservar el secreto profesional y la confidencialidad que debe regir toda relación entre abogado y cliente.
En ese sentido, se establecieron los siguientes lineamientos:
La relación profesional entre los abogados y sus clientes es estrictamente confidencial y se encuentra amparada por el secreto profesional.
Tanto el estudio jurídico como los clientes asumen la responsabilidad de guardar estricto silencio respecto de la causa penal que motivó la contratación.
No está permitido hablar sobre la causa penal con terceras personas ni brindar información al ámbito periodístico.
Tampoco está permitido realizar publicaciones, comentarios o posteos relacionados con la causa en ninguna red social o plataforma de mensajería, incluido WhatsApp.
No se permite enviar audios, correos electrónicos ni ningún otro tipo de comunicación a personas que no se encuentren estrictamente involucradas en la contratación profesional.
Asimismo, queda vedado compartir fotografías, escritos, documentación o cualquier otro material perteneciente al expediente.
La postura del estudio apunta, de este modo, a reivindicar uno de los principios esenciales del ejercicio de la abogacía: la confianza entre el profesional y su cliente y la obligación de preservar aquello que se conoce en el marco de esa relación.
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